Palmas vacías
Por Simón Fletcher
Dónde anidan estas manos,
cae la fruta corrupta.
¿Cuál? Escucho preguntar al Zorzal.
Ninguna, le respondo.
El nido sufre de aflicción, negro luto,
es el abismo hueco sin tu trino.
No quedan palabras ni oraciones
porque el féretro ya ha marchado.
Y mis palmas quedan vacías, astilladas,
se sienten como la madera podrida.
Sin hogar queda tu corazón enmudecido.
Sin mantos de estrellas para cubrir;
Cubrir la fría carne sin sangre
Nuestras manos se abandonan, las mías rojas, las tuyas azules.
Debemos emprender viajes ajenos, tú a lo desconocido de la vida, ajeno páramo sin sentidos.
Yo al desconocido futuro, experiencia humana incierta. Un lugar que no alumbrará más tu calor.
Sobre autor
Simón Fletcher, nació en STGO, es un poeta que escribe desde lo sobrecargado de lo fantástico y maravilloso, siempre llevando un estilo lleno de figuras líricas y metafóricas, rozando lo alegórico.
