Día internacional contra el trabajo infantil

Por Fernanda Luna

No es sorpresa decir que cuando todavía no amanece del todo, en algunos sectores de Chile, hay adolescentes y niños que ya están despiertos. Algunos ayudan en cosechas, otros cuidan hermanos menores mientras los adultos trabajan, otros limpian la casa, cargan cajas o venden cosas en la calle. No se les llama trabajadores, son solo “niños que ayudan”, “niños responsables” o “niños que aportan”. Pero entre la ayuda y la carga laboral existe una línea muy difusa.

Hoy 12 de junio se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, instaurado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el año 2002. La fecha busca recordar algo que nos incomoda reconocer como sociedad: que el trabajo infantil no quedó relegado a fotografías antiguas o historias que nos contaban nuestros abuelos, sino que sigue existiendo hasta nuestros días, de una forma más discreta, con un lenguaje distinto, pero latente al fin y al cabo.

Durante la Revolución Industrial, niños y niñas de siete u ocho años trabajaban jornadas de hasta doce horas, vigilando máquinas, limpiando chimeneas, manipulando herramientas peligrosas y respirando aire contaminado dentro de fábricas hostiles. Algunos sufrían lesiones por movimientos repetitivos; otros quedaban marcados por quemaduras o accidentes con maquinaria.

El reformador social Robert Owen escribió en 1815 en su ensayo Observations on the Effect of the Manufacturing System sobre niños enviados a trabajar antes del amanecer, expuestos a agotamiento, miseria y abandono. Si bien es cierto, estamos a más de dos siglos de las palabras de Owen, las imágenes son distintas pero la lógica es bastante similar.

El panorama en Chile a partir de los años noventa nos muestra que hubo una serie de hitos que marcan la regulación sobre el trabajo infantil. Entre ellos se encuentran la ratificación en 1990 de la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), el Convenio sobre la edad mínima (1973) ratificado en el año 1999, y el Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil (1999) ratificado en el año 2000.

La legislación nacional, por otra parte, distingue entre ciertas actividades permitidas y el trabajo infantil propiamente tal. El Código del Trabajo permite labores ligeras desde los 15 años bajo condiciones específicas como la autorización de adultos responsables, continuidad escolar y límites de jornada. Pero cualquier actividad que perjudique la salud, la educación o el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes se considera trabajo infantil.

Si nos remitimos a datos concretos de la realidad local, el Ministerio del Trabajo y Previsión Social indica que en Chile al 2023 había 3.270.700 niños y adolescentes entre 5 y 17 años. Del total de niños en ese rango, 507.833 se encontraban en trabajo infantil. Estas cifras son alarmantes considerando que las labores realizadas por menores perjudican su formación y escolaridad, generando también deserción y/o ausentismo.

Por otro lado, la pobreza sigue siendo uno de los factores más importantes detrás de esta realidad. En los mismos datos ministeriales se muestra que gran parte de los niños y niñas en situación de trabajo infantil pertenece a hogares de escasos recursos, y en ocasiones la necesidad económica suele mezclarse con ideas como que todos deben aportar o asumir cuidados en la casa.

Acorde al informe de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA) del 2023, el 72,2 % de la población infantil que trabaja, realiza labores domésticas y/o peligrosas de forma no remunerada. En ciertos casos, estas labores podrían llegar a ser de alrededor de 21 a 30 horas semanales. Estas situaciones suelen ser difíciles de detectar porque son trabajos que no ocurren en espacios visibles y es algo que afecta el desarrollo integral de los niños, aunque socialmente se minimice. A pesar de todos estos datos, el trabajo infantil en algunos contextos aún no se percibe como violencia a las infancias, se vuelve cotidiano, y ahí está el peligro.

La estudiante de enseñanza básica de iniciales A.U. a modo de reflexión nos comenta “En lo personal, el trabajo infantil es algo que me sorprende bastante, niños hasta de mi edad que pueden estar haciendo trabajos tan esforzados, pueden incluso lastimarse en vez de estar disfrutando de su infancia o adolescencia, es algo que también me da mucha pena, está claro que sucede por situaciones externas más que por gusto propio de los menores, es algo muy fuerte de escuchar”

La Organización de las Naciones Unidas incluyó en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible la meta de erradicar el trabajo infantil en todas sus formas. No obstante, organismos internacionales ya han advertido que actualmente, las crisis económicas, las desigualdades sociales y fenómenos como la pandemia y las tensiones bélicas han aumentado la vulnerabilidad de millones de niños alrededor del mundo. Esto es un retroceso para la protección de los derechos fundamentales de la niñez, muchas veces debilitados por la normalización de ciertas prácticas y la tendencia a minimizar las voces y experiencias de infancias y adolescencias.

Mientras cada 12 de junio el mundo vuelve a repetir cifras, campañas y discursos, siguen existiendo niños que aprenden demasiado temprano lo que significa trabajar para sobrevivir.

Referencias

Álvarez, R., Larrauri, P., & López, R. El trabajo infantil: origen, evolución y su impacto actual. Aportes teóricos al trabajo infantil desde la teoría sociológica con énfasis en la Educación Social, 11.

Congreso Nacional de Chile. (2020). Ley N.º 21.271: Adecua el Código del Trabajo en materia de protección de los niños, niñas y adolescentes en el mundo del trabajo (6 de octubre de 2020). Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Subsecretaría de Evaluación Social, División Observatorio Social. (2024). Informe de trabajo infantil en Chile: Resultados de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes, EANNA 2023. Ediciones Fremen.

Organización Internacional del Trabajo & Ministerio del Trabajo y Previsión Social de Chile. (2015). Crecer felices: Estrategia nacional para la erradicación del trabajo infantil y protección del adolescente trabajador, 2015–2025. Organización Internacional del Trabajo.

Oficina Internacional del Trabajo y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Trabajo infantil: Estimaciones mundiales 2024, tendencias y el camino a seguir – Resumen, OIT y UNICEF, Ginebra y Nueva York, 2025. Licencia: CC BY 4.0.

Sobre la autora

Nacida en Talca en 1995. Poeta y bruja. Sus versos buscan una conexión con planos etéreos, donde el alma pueda navegar y descubrir distintos escenarios que invitan a la reflexión a través de la liberación de las emociones