Gotas
Por Fredsly Lizama
Cae y choca contra el techo, se deshace, se dispersa, se destruye y muere, vuelve a nacer del cielo. Otra gota cae, otra y otra, siguen cayendo, siguen muriendo.
El sonido retumba en mi cabeza, es como si el cielo llorara la pérdida que yo no fui capaz de llorar, como si expusieran toda la rabia que siento en mi corazón.
El viento revoloteaba con furia, destruyendo todo a su caótico paso, azotando las inertes ramas de los árboles contra todo lo que estuviese en su camino, como una fuerte bofetada al mundo.
La lluvia y el viento son uno, se han convertido en uno para mí, se ríen de mi lamentable situación, se burlan de mi demacrado aspecto. Sus sardónicos comentarios… puedo escucharlos. Me llaman, me gritan, me ordenan, pero no puedo ir con ellos.
Es inútil.
El viento ruge con más fuerza, embravecido ante mi negativa, mientras la lluvia llora lágrimas fríamente congeladas.
Ella se compadece de mí, ella llora lo que yo no puedo llorar.
Ese sonido ya no me parece tan molesto, es hermoso. La lluvia invita a danzar al viento, como uno bailan, como reyes de este hermoso y caótico cielo, su tan especial y única melodía… es tan bella.
Las gotas siguen naciendo de las lágrimas de ella, continúan cayendo, fluyendo de sus ojos, siempre muriendo y volviendo a nacer de la nada, pero su voz es hermosa, hipnótica, cautivante.
Cierro los ojos y me dejo llevar por la suave melodía, me dejo envolver por esa fría calidez.
Caen… ¡Oh! La manifestación de la tristeza es tan hermosa.
Mis propias lágrimas caen al fin, la lluvia desciende con una delicadeza impetuosa, el viento golpea todo en su duro caminar. Sienten lo mismo que yo, me apoyan, me consuelan con su mágica danza.
Cierro los ojos… entre sus lágrimas y las mías…
Me duermo.
Sobre la autora
Fredsly Lizama Garrido (1997) es arquitecta de profesión, lectora y escritora de corazón. En su interior conviven mundos y voces que anhelan volverse palabra y hallar un lugar en los ojos de otros.
