23 de febrero
Por Elizabeth Cruz Contreras
Eres el regalo más bonito
que un día pude imaginar;
en tu rostro vi aquel destello
que solo tu vida me pudo dar.
Eras única, y los momentos contigo
fueron los más dulces que he vivido.
Tu existencia endulzó mi ser,
pero tu partida no logré entender.
Fuimos felices las dos:
al sentir tus manos
mi corazón rebosaba de alegría,
y al mirar tus ojos,
descubrí la bondad.
Agradecida de Dios por darme
Una hija tan preciosa como tú,
por regalarme tu calidez…
Tu hermosa y radiante luz
se apagó lentamente
en mis brazos
aquel, 23 de Febrero…
Sobre la autora
Elizabeth Cruz Contreras, nació el 18 de Septiembre de 1990, en la ciudad de San Fernando, Chile, Enfermera de profesión, amante de la lectura y con una pasión por la escritura desde su infancia. Casada, mamá de cuatro; dos de ellos se encuentran en el cielo… En la escritura encontró la belleza y la posibilidad de expresar lo que siente su alma.
