Nonno

Por C. Linder

A veces creo que estoy cansada

y deseo no despertar nunca más.

A veces la vida me sonríe un segundo, 

veo tus ojos cada día más apagados

y la vida vuelve a doler sin más.

Es difícil ver cómo te estás consumiendo

en cada respiración,

en cada exhalación.

La niña que arrullabas llora en un rincón de mi mente.

Me es difícil mirarte y saber que ya no sonríes

porque no me reconoces.

Mi nonna llora a tu lado, aferrándose a su compañero de vida,

y a la vez yo lloro junto a ella,

tratando de entender que la vida es así,

y que no serías eterno.

Me duele saber que estás sufriendo,

me duele verte y saber que tus piernas,

las mismas que sostuvieron tus sueños durante 98 años,

ya no funcionan.

Tu bigote blanco, el que recuerdo siempre,

me trae pedacitos de memoria de tu sonrisa

y de tus historias del niño que no tenía zapatos

y no recibía una caricia.

Mi querido nonno, se nos ha ido la vida poco a poco.

El día que te vayas se irá un pedazo de mí

junto con tu partida.

Vivirás en mis recuerdos:

en esa taza de té,

en ese pancito con mantequilla

que me servían con tanto cariño

esas mañanas de verano cuando nos atendias.

La vida es así: da y quita.

Me dio un nonno maravilloso

y me quitará a uno de los pilares que rodean mis días.

Mi alma grita con tu pronta partida,

y también grito al viento

que te amaré y te recordaré

todo lo que me quede de vida.

Te amo, nonno.

Sobre la autora

C. Linder (Camila Moya) es Licenciada en Lengua y Literatura y escritora. Se ha desempeñado como editora y parte del equipo directivo en una revista virtual. Combina la creación literaria con la gestión de contenidos culturales. Su trabajo refleja un enfoque crítico y creativo en el ámbito académico y artístico.