Flores de Jacarandá
Por Fernanda Luna
Tus párpados de papel violáceo se agitan a la distancia,
y brotan los retoños que nacieron de tu lágrima;
en la luz tenue del oriente
se esparcen mirando hacia el mar, como buscando volver a su fuente.
Sin embargo,
quiero decirte, querida, que acá en el sur
aquellas flores pierden su color
y se deshojan apenas la brisa las remueve.
Quiero decirte, amiga mía,
que acá, en el seco y frío invierno,
donde la niebla se hace un manto y el aliento se evapora,
desaparecieron ya tus huellas,
y el milagro de la nieve se fue contigo.
Volverá la alegría y su calor si rompes las cadenas
a las que en algún momento te sometiste por buscar refugio en la guerra.
Si el árbol renace con fuerza,
entonces esta tierra ya no verá cómo los pétalos se dispersan
de las flores de jacarandá.
Sobre la autora
Nacida en Talca en 1995, poeta, bruja y artista visual autodidacta. Sus versos buscan la conexión con los planos etéreos, donde el alma pueda navegar y descubrir distintos escenarios que invitan a la reflexión a través de la liberación de las emociones. Actualmente cursa la carrera de Pedagogía en Lengua Castellana y Literatura.
