3am

La aguja con el hilo perforaron la piel. La herida traía una historia fantástica, y reían mientras los bordes se afrontaban. Era larga, limpia, una herida hermosa. Tardó pocos minutos. La cicatriz duraría años. El turno solo una noche.

Sobre el autor

Nicolás Villar es cuentista, de las diversidades y profesional de salud. Le gusta saber que su escritura es el relato real del que duele. Con años de acompañamiento quiere entregar el testimonio de historias sin maquillaje. Se hizo médico para entregar una mano, pero se formó como paciente; se hizo escritor para ser testigo, pero por neurodivergente no dejó de escribir; se hizo humano para estar, pero por su letra en el LGBT también fue apartado. Y ahora le toca contar cuentos.