Tranvía

Por Fernanda Luna

Exhalé por última vez,

somnolienta, sin rencor

arrastrada hacia las ánimas que vagan sollozando.

Y me levanté como un ente,

atravesando paredes de sacrilegio,

de la fugacidad de las estrellas

y de las voces extasiadas.

Sigo recorriendo las imágenes

de su expresión, a lo lejos,

en la colina que fue testigo de lo infame,

donde ellos sucumbieron

y nosotros acariciamos la brisa

del último verano.

Ahí se erige la mano

esa que lleva la antorcha

para la destrucción del firmamento que llevamos dentro.

No hay prisa ni mayores distancias

para dejar una huella

de lo que ha habido y habrá.

No hay cantos por la mañana.

No hay tumultos fuera de la puerta,

tan solo frenesí disfrazado de herejía

para la posteridad.

Sobre la autora

Nacida en Talca en 1995, poeta, bruja y artista visual autodidacta. Sus versos buscan la conexión con los planos etéreos, donde el alma pueda navegar y descubrir distintos escenarios que invitan a la reflexión a través de la liberación de las emociones. Actualmente cursa la carrera de Pedagogía en Lengua Castellana y Literatura.