La colonización aún afecta a la Identidad Chilena
Por Carla Gallegos
Desde la infancia se nos enseña que la sociedad chilena desciende del hombre español y la mujer indígena. Se nos habla de esta como algo positivo omitiendo lo cruel del proceso de colonización y las crudas represalias a las que fueron sometidos los pueblos indígenas. Se enaltece la descendencia europeo como algo de lo cual debemos agradecer y estar orgullosos, ya que gracias a la llegada de los colonos somos seres ”educados y pensantes”. Sin embargo, se ignora nuestra descendencia indígena viéndolo como algo malo, algo que se debe esconder o de lo cual avergonzarse, ignorando toda la herencia cultural y ancestral que tenemos gracias a ella.
Para entender cómo se da la identidad nacional en Chile debemos recurrir al Servicio Nacional del Patrimonio Cultural que menciona que se da mediante la educación. A través de las escuelas se ha inculcado el amor patrio, por medio del tributo a emblemas e hitos fundacionales, ya sean costumbres, valores, símbolos, comportamientos y cosmovisiones dentro de un territorio y una sociedad. En el caso de Chile, el concepto de identidad nacional proviene del siglo XIX, como una manera de consolidar los Estados nacionales e independientes recién creados. Para la élite, en ese entonces era necesario crear un relato sobre un origen común el que luego se fue consolidando hasta generar un sentimiento de pertenencia hacia el país.
“La identidad nacional evolucionó conforme al desarrollo social” (Saffie, N. 2022), con el estallido social del 2019 que tuvo lugar en Chile se corroboró que los ciudadanos son más diversos de lo que se pensaba, se dieron a conocer diferentes posturas ideológicas, grupos minoritarios, inmigrantes, pueblos indígenas, entre otros. Se puede interpretar que no solo hay una forma de ser chileno, sino muchas. Por ende se entiende que mientras los individuos sean más diversos también lo será la sociedad, por esto mismo es necesario que esta se vuelva más sensible y empática entre las personas que la conforman, para que dejen de haber tensiones en ciertos sectores, se debe saber y aceptar que Chile está conformado por personas diversas las que comparten una cultura u origen.
Un estudio en el 2018 hecho por el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca, demuestra que un 52% de los chilenos asegura no tener relación con los pueblos originarios, por demás un 77% de nuestra población cree que llevar un apellido mapuche perjudica en el trabajo. Estas cifras muestran una cruda realidad en la sociedad chilena, donde muchos individuos niegan sus orígenes o una parte de ellos, igualmente creyendo que tener relación con estos les puede perjudicar en diferentes ámbitos Mitnick Waldman Gilda (2004) considera que en Chile se dio “una construcción identitaria de la sociedad basada en la contraposición entre lo blanco y lo no blanco, sin reconocer al pueblo aborigen que vivía en su interior” (pg.5). En los inicios del país como una nación independiente, las causas de esto vendrían a ser el anhelo de la sangre pura, donde se busca la imagen de pureza descartando la posibilidad del mestizaje biológico y cultural. También tiene que ver con un tema de xenofobia, donde todavía se ve con desconfianza hacia los indígenas. Este odio hacia el mestizaje se sigue dando hoy en día, se puede ver como se enaltece el prototipo europeo en muchos sectores y se da un rechazo hacia características que no entran a este, estos casos se suelen dar en contextos escolares, por ejemplo a estudiantes con ascendencia europea o que calzan con el estereotipo son mejor recibidos y tratados tanto por alumnos como docentes, y se suele dejar de lado a los estudiantes con ascendencia latinoamericana o indígena, incluso se dan casos de bullying contra ellos.
Las raíces chilenas provienen de Europa y de los pueblos indígenas, esto se demuestra en la cultura por medio de diferentes formas, pese a eso el chileno teme aceptar su herencia indígena, otra de las razones del porqué ocurre esto son; por una educación eurocentrista. Un estudio hecho por los investigadores Germán Alburquerque y Patricio Ibarra de la Universidad Bernardo O’Higgins basándose en información recopilada de los currículos de enseñanza media del Ministerio de Educación de Chile comprobando que la mayoría de textos de enseñanza son sobre historia europea en vez de latina. Según el investigador Alburquerque (2018) “en Chile tenemos dos falencias; estudiamos poco de nuestros vecinos de América y en comparación estudiamos más historia universal, en el fondo europea, por una parte, y tenemos poco espacio para los pueblos originarios, y ello obedece a nuestros currículum”. Asimismo el poco conocimiento (muchas veces errado) sobre pueblos originarios hace que muchas personas cometen la falacia argumentativa de la generalización precipitada, al enterarse de que un individuo de origen indígena comete algún crimen o un acto inmoral es significado de que toda la comunidad a la que pertenece cometen crímenes sin ninguna base y lo único que se logra con esto es aumentar con el odio y la desinformación.
Algunas consecuencias de la poca información que se entrega de las culturas ancestrales es la pérdida de historia que han vivido muchos pueblos a manos de los colonos europeos o el mismo Estado chileno, así como el genocidio que vivió el pueblo selk’nam, lo único que se sabe sobre este es por historiadores, los cuales muchas veces tienen pensamientos racistas, a pesar de que existen descendientes estos terminan siendo lejanos. Al ser pueblos extintos o con pocos representantes las personas no se interesan en saber sobre ellos, incluso en algunos casos nunca han escuchado hablar sobre ellos.
Para concluir se puede asimilar que Chile es un país diverso, este está compuesto por personas con diferentes realidades pero igual de válidas, pero aun así se sigue dando un odio contra los pueblos originarios hecho que afecta su identidad de manera negativa, principalmente este suceso se da por la desinformación y la colonización mental que ahí para frenar con esto se debe dar un cambio notable en la manera en la que la sociedad chilena les trata, se debe hacer una transformación colectiva en la manera de pensar mediante entrega de información en las escuelas, buscar la forma en que las personas se interesen en su país y su cultura, para que se de una aceptación y comprensión entre los individuos. También incentivar a los pueblos originarios a hablar sobre ellos y escucharles, tomar en cuenta sus problemáticas y darles un espacio en la colectividad, en resumen crear una sociedad en base a la empatía.
Referencias Bibliográficas:
Mitnick Waldman G. (2004). Chile: indígenas y mestizos negados. (pg.5) . Universidad Autónoma Metropolitana
Pascale S. (2013). La descolonización cultural en América Latina. Universidad Católica Cecilio Acosta.
Agencia UPI. (2014). Estudio revela perspectiva eurocentrista de enseñanza de Historia en Chile. Biobiochile.cl
Servicio Nacional del Patrimonio (2015). Origen de la identidad chilena. Ministerio de las Culturas las Artes y el Patrimonio
Universidad Bernardo O´higgins (No se encontró información del creador) (2018). La herencia indigena en Chile: entre la vergüenza y el desconocimiento. Universidad Bernardo O ́higgins
Saffie N. (2022). ¿Qué nos identifica como sociedad chilena?. Universidad Católica de Chile
Sobre la autora
Carla Gallegos es una estudiante de enseñanza media. Le apasiona abogar por problemáticas sociales y disidentes.
